El lado invisible de un buen proyecto
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Imagina la escena:
Estás reparando una motocicleta.
Ya leíste el manual. Ya entendiste los pasos.
Necesitarás abrir un panel lateral; el primer paso es simple: quitar un tornillo.
Toma la llave.
Intente girarlo.
Nada.
Comprueba si lo estás haciendo bien.
Regresa al manual. Y ahí está, impreso fríamente:
"Quitar el panel lateral"
Sin aviso, sin alternativa. Como si el mundo fuera perfecto.
Pero el tornillo no gira.
Lo intentas de nuevo. Lo fuerzas un poco. Arruinas la grieta.
Ahora el perno está dañado. ¿Y la moto? Sigue estacionada.
Todo el proyecto se paralizó.
¿Sabes qué es lo peor? Ya tenías la mente en otra parte. Ya imaginabas la nueva pieza en su lugar. Ya pensabas en el camino.
Pero te quedaste estancado antes incluso de empezar.
Pirsig, en su libro Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta , describe este momento exacto.
No como un detalle técnico. Sino como un abismo existencial.
Pirsig dice que este es el punto cero de la consciencia. Atascado. Sin respuesta.
Aquí, dice, es donde falla la ciencia tradicional.
Porque el manual no ayuda. En otras palabras, el razonamiento lógico no resuelve el problema.
La única salida real está en otra cosa: la calidad.
En el libro, «Calidad» es el nombre que da a aquello que precede al razonamiento lógico. Es una especie de intuición activa que percibimos cuando algo es bueno, incluso antes de saber explicarlo. Es el hilo invisible que guía la creación, la solución y el camino correcto.
Y es también el tema central de toda la obra.
"El método científico sólo funciona cuando las hipótesis ya existen. El bloqueo es el momento en que no existe nada."
¿Y tú qué haces?

Lo que Pirsig propone es simple y radical.
El confinamiento no es el final: es el principio.
Es el momento en el que sales del piloto automático.
Cuando dejas de seguir los pasos de otros.
Ahí es cuando empiezas a ver con tus propios ojos.
El bloqueo no debe evitarse. Es el precursor de toda verdadera comprensión.
Ese es el punto de inflexión. Cuando dejas de ver un "tornillo" y empiezas a percibir un sistema, una función, una historia, un verdadero obstáculo que exige una respuesta creativa.
Dejas de pensar en cómo solucionar “esto” y empiezas a preguntarte: ¿por qué está esto aquí?
¿Qué me está intentando mostrar esto?
Es en este cambio de perspectiva donde aparece la respuesta.
A veces con un aceite penetrante.
A veces con una idea que nadie había tenido antes.


Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta
Mi madre me recomendó este libro. Es de los años 70 y son casi tres libros en uno. Es un libro que mezcla un viaje en moto, filosofía y una profunda búsqueda de sentido. Narra un viaje con su hijo, y a lo largo del mismo reflexiona sobre la razón, la emoción y un concepto central que él llama Calidad: algo que guía nuestras decisiones y da valor a la vida incluso antes de que nos convirtamos en expertos o sepamos explicar el porqué.
Comencé este libro antes de crear Patropi, luego viajé a Ecuador y no lo volví a leer durante meses. Hace poco, decidí terminarlo y fue excelente. La reflexión que mencioné arriba es solo un ejemplo de un trabajo mucho más intenso.
Esta podría ser una buena sugerencia si estás buscando algo para leer.
Este libro reafirmó en mí la importancia de crear algo bello y bien hecho por el simple placer de crear. La sensación que me dejó se puede resumir en una paráfrasis de uno de los más grandes diseñadores gráficos del siglo XX:
"La estética es un problema entre tú y yo. De nadie más."

No creaba para complacer. Creaba porque creía en ello. Aunque el cliente no lo notara. Aunque a nadie le importara. Crear belleza era un valor en sí mismo.
A veces, no sabemos exactamente qué hace que un producto sea mejor. No se puede medir en milímetros ni escribir en una hoja de cálculo.
Pero podemos sentirlo.
Se nota cuando algo se hizo con tiempo, con cuidado, con presencia.
Porque la belleza no es un lujo, sino un principio.
Y de este principio nace nuestro lema. No es casualidad que el eslogan de Patropi sea un homenaje a nuestro país tropical: hermoso por naturaleza.